Un joven quiteño que vivió en las calles, hoy acompaña a personas sin hogar y estudia en una universidad, demostrando que la superación es posible.
Las calles de Quito guardan relatos de lucha y superación. Entre ellos está la historia de superación de un joven quiteño que, a los siete años, fue empujado por la difícil situación económica de su familia a sobrevivir en las calles, donde vendía caramelos. El hambre, el frío y la marginación fueron parte de su vida cotidiana, y en la adolescencia cayó en el consumo de alcohol y drogas.
Su vida de superación comenzó a cambiar cuando recibió apoyo en un centro especializado para niños y adolescentes en riesgo, impulsado por el Patronato Municipal San José de la ciudad de Quito. Allí encontró orientación, retomó sus estudios y con esfuerzo logró graduarse de bachiller, trazando un nuevo camino para su futuro.
Aquel joven quiteño que alguna vez enfrentó la soledad y la adicción en las calles, ha regresado a esos mismos lugares con un propósito diferente: brindar apoyo a personas sin hogar. Actualmente cursa estudios universitarios y se ha convertido en un ejemplo de que, incluso en las circunstancias más difíciles, es posible salir adelante y transformar la vida propia y la de los demás.
Visita nuestro tiktok aquí
Conoce nuestra labor aquí




